domingo 31 de mayo de 2009

todo lo que los escritores deberian hacer

Escribí la novela impetuosamente, sin una clara noción de lo que quería decir. Aunque el resultado sea bueno, posteriormente el resultado será excelente, quizás dentro de diez años…

Frases como esta han salido a refluir en cuanto he terminado de leer Apostillas a El nombre de la rosa, de Umberto Eco. <Escribí una novela porque tuve ganas. Creo que es una razón suficiente...>

Borges ha sido un maestro para muchos, Eco el alumno de otros muchos, uno de los hijos del argentino, y yo a mi vez el hijo del escritor de Alessandria y el nieto del escritor de Buenos Aires, entre muchos otros bisabuelos, abuelos, padres y madres. Sin olvidar a Faulkner nunca jamás, por supuesto.

Hablando del libro, siempre supe que una novela era más que unas simples páginas escritas de una u otra forma, hay un trabajo preliminar que no tengo que obviar, y Eco hace bien en recordárnoslo, ya que muchos de los llamados escritores contemporáneos si le hicieran caso no volverían a ejercer esa profesión, o puede que los que se empeñasen en publicar lo harían mucho mejor, pero que mucho mejor.

Siguiendo con el libro, esté nos habla del trabajo primerizo del autor para llevar a buen puerto su exitosa novela El nombre de la rosa. Qué comporta escribir una novela ambientada en el medievo, en una abadía, ¿en cual abadía?, como construir un mundo igual al del siglo XIV, elegir entre mil posibilidades un narrador eficaz, solvente, inocente.

Por favor, señor Umberto Eco, reedite todas sus novelas, que me parecen excelentes, incluyendo Apostillas, que me parecen sumamente interesantes. ¡Gracias!

4 comentarios:

Josep dijo...

No puedo estar de acuerdo en lo de que ECO es grande. Gran semiólogo, sin duda, pero novelista para nada. Lo siento pero es así como lo veo.

Krapumka dijo...

que bueno, si tuviera tiempo, lo leería. Por tu entrada apetece.

ferran dijo...

Josep: ¿has leído más Eco que "El nombre de la rosa"?... no, vuelvo a empezar: ¿has leído "La isla del día antes"?

Krapumka, cuanto tiempo... ¿qué es de tu vida? el tiempo no se tiene, se hace.

ferran dijo...

Josep, pregunta: ¿Eco es un gran semiologo? respuesta: los que saben de esto, los críticos, estos ni lo nombran, son mucho más importantes los estudiosos (semiologos) franceses que este señor, Eco. Es, si, pero no grande. Grande, si cabe, y cabe, como novelista. De veras, dale otra oportunidad. "La isla del día antes", creo que te puede gustar.

 
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